top of page

Trend Back to 2016: mirar hacia atrás con un poco más de amor

  • cynbluske
  • hace 4 días
  • 2 Min. de lectura


Esta semana las redes estallaron con recuerdos del 2016. Diez años. Y apareció de todo: mudanzas a otros países, personas que apostaron por sus sueños, carreras que empezaron, proyectos que despegaron. Un antes y un después que se sentía intenso, vivido, exprimido.“Ufff, qué bien vivida está esa vida”, pensaba yo mientras scrolleaba.


Y, casi sin darme cuenta, empecé a caer en uno de los peores lugares posibles: la comparación.


Si vos también fuiste por ese camino, pasá, preparate un mate...



La comparación tiene esa capacidad extraña de borrar nuestra propia historia. De hacernos sentir que no hicimos suficiente, que no avanzamos lo esperado, que nuestros años no fueron tan valiosos como los de otros. Y llevarnos a un nivel de autoexigencia y desvalorización que resulta agotador.


Sin embargo, cuando miramos con un poco más de atención, en diez años pasan muchísimas cosas. Aunque no siempre se vean espectaculares y entren en un lindo posteo... Pasaron decisiones que nos movieron de lugar. Caminos que se sostuvieron con esfuerzo. Cambios internos que no se notan desde afuera. Etapas que nos transformaron silenciosamente. Miedos que aprendimos a atravesar. Sueños que mutaron. Deseos que se redefinieron. Y todo eso, es enorme.


A veces el problema no es no haber avanzado, sino la forma en la que medimos ese avance.


Vivimos rodeados de imágenes de éxito, logros visibles y resultados inmediatos. Y eso hace que, muchas veces, nos confundamos y sólo reconozcamos como progreso aquello que puede verse y que vale la pena mostrar.


Pero crecer también es sostenerse. Seguir. Volver a intentar. Cambiar de idea. Animarse a ir más lento. Aprender cosas que nadie ve. Sobrevivir a momentos que no pensábamos poder atravesar.


Por eso, cuando sentimos que no avanzamos nada, frenar puede ser un gran ejercicio... Frenar de verdad. No para juzgarnos, sino para mirar hacia atrás con más amor y menos exigencia. Para repasar nuestra propia línea de tiempo sin filtros ajenos. Para reconocer todo lo que hicimos, y ponerlo en valor: lo bueno, lo malo, lo que salió, lo que no y lo que todavía está en proceso.


Y siempre es un buen momento para revisar qué queremos construir. Para preguntarnos qué vida queremos habitar, qué ritmo nos hace bien, qué deseos siguen vivos y cuáles necesitan transformarse.

Porque hoy, incluso sin grandes anuncios, puede ser el principio de algo nuevo. Algo más propio. Más honesto. Más alineado con quienes somos hoy.






 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


Hola, ¡gracias por visitarme!

Párrafo. Haz clic aquí para agregar tu propio texto y editar. Aquí puedes contar tu historia y permitir que tus usuarios sepan más sobre ti.

Recibe todas
las entradas.

¡Gracias por tu mensaje!

  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter
  • Pinterest
bottom of page